Bajo una lívida luz
corre y danza sin motivo
la Vida chillona, imprudente;
y así, en cuanto al horizonte
la noche voluptuosa asciende
apaciguando hasta el hambre,
borrando incluso la vergüenza,
el Poeta se dice: "¡Al fin!"
Mi espíritu, como mis vértebras
con fervor invoca el reposo,
lleno de fúnebres sueños,
voy a tenderme de espaldas
y a envolverme en vuestras cortinas,
¡oh refrescantes tinieblas!
FUENTE
Baudelaire, Charles; Las flores del mal; EMU; México: 2005, p.190.
martes, 31 de julio de 2012
domingo, 22 de julio de 2012
Intus - Enrique González Martínez
Te
engañas, no has vivido... No basta que tus ojos
se abran como dos fuentes de piedad, que tus manos
se posen sobre todos los dolores humanos
ni que tus plantas crucen por todos los abrojos.
Te engañas, no has vivido mientras tu paso incierto
surque las lobregueces de tu interior a tientas;
mientras, en un impulso de sembrador, no sientas
fecundado tu espíritu, florecido tu huerto.
Hay que labrar tu campo, divinizar la vida,
tener con mano firme la lámpara encendida
sobre la eterna sombra, sobre el eterno abismo...
Y callar, mas tan hondo, con tan profunda calma,
que absorto en la infinita soledad de ti mismo,
no escuches sino el vasto silencio de tu alma.
se abran como dos fuentes de piedad, que tus manos
se posen sobre todos los dolores humanos
ni que tus plantas crucen por todos los abrojos.
Te engañas, no has vivido mientras tu paso incierto
surque las lobregueces de tu interior a tientas;
mientras, en un impulso de sembrador, no sientas
fecundado tu espíritu, florecido tu huerto.
Hay que labrar tu campo, divinizar la vida,
tener con mano firme la lámpara encendida
sobre la eterna sombra, sobre el eterno abismo...
Y callar, mas tan hondo, con tan profunda calma,
que absorto en la infinita soledad de ti mismo,
no escuches sino el vasto silencio de tu alma.
FUENTE
“¿Qué es la poesía? Introducción filosófica a la poética”, Agustín
Basave Fernández del Valle, México, FCE, 2002, p.279.
jueves, 12 de julio de 2012
Diálogo - Francisco González León
![]() |
Francisco González León
(1862 - 1945)
Poeta laguense
|
Diálogo - Francisco González León
Los mismos sitios y las mismas calles.
"Días como tirados a cordel", tan lisos y tan sin detalles. Cual el tic-tac de un reloj isócrona la vida, y monótono el latir del corazón. El propio sol adormilado y yerto echado como un perro junto al huerto; las mismas puertas en los mismos quicios; la campana de hoy que es la de ayer y ha de ser la campana de mañana: la eterna catecúmena campana llamando a los idénticos oficios... Senectud del monástico mutismo de una vieja ciudad puesta en catálogo. Y la lentitud de un diálogo consigo mismo.
FUENTE
Antología poética laguense.
|
![]() |
| El olvido al que mi ciudad somete a sus hombres. Pequeñísimo monumento al poeta. |
domingo, 24 de junio de 2012
Hormiguedad – José Emilio Pacheco
Prefiero ser hormiga.
En las inmensas columnas
nada que me distraiga de mi deber en la
tierra.
No hay lugar para el yo,
para el amor más terrible que es el amor
propio.
La vanidad resulta impensable.
No queda espacio
para rivalidades o querellas de grupo.
Carezco de importancia: tengo misión.
Cumplo con mi papel aunque estoy consciente
de que me esperan la vida brutal y breve,
el final absurdo (como individuo);
pero la gloria absoluta
en tanto hormiga triunfante,
especie que nada o nadie
podrá borrar de este mundo.
Menos que nadie
esos gigantes lamentables, obsesionados
con gasearnos y pisotearnos.
La invulnerabilidad colectiva
es nuestro don, y no
-lamento decirlo- el suyo.
Aquí estamos y seguiremos
las invencibles hormigas.
Los humanos, en cambio, nunca
podrán hablar así de ellos mismos.
FUENTE
Pacheco, José Emilio, La arena errante; México, ERA, 2010; p. 105.
Pacheco, José Emilio, La arena errante; México, ERA, 2010; p. 105.
sábado, 9 de junio de 2012
Soledad para un diurno - Juan Bautista Villaseca
Porque
el dolor apesta,
porque
el pobre no cabe entre el dinero,
porque
no quiero taza de café con miedo,
porque
estoy harto de reír a tientas,
porque
ya de vivir me estoy muriendo,
porque
tengo hambre de que el trigo crezca,
porque
quiero el llavero de las cárceles,
porque
quisiera amarme con justicia,
porque
a un bolillo
le
beso con ternura sus dos senos,
tal
vez
por
eso voy de pared en pared
buscando
puerta al mundo.
Aquí
estoy solo
junto a
mi niñez,
velándome
por todos,
aquí,
con una piedra
pidiendo
el pan adulto.
FUENTE
Bautista Villaseca, Juan; Este México triste; Taller Ditoria; México: 2011, p. 5.sábado, 19 de mayo de 2012
Después de todo - Jaime Sabines
![]() |
| Haleh Bryan |
Después de todo -pero después de todo-
sólo se trata de acostarse juntos,
se trata de la carne,
de los cuerpos desnudos,
lámpara de la muerte en el mundo.
Gloria degollada, sobreviviente
del tiempo sordomudo,
mezquina paga de los que mueren juntos.
A la miseria del placer, eternidad,
condenaste la búsqueda, al injusto
fracaso encadenaste sed,
clavaste el corazón a un muro.
Se trata de mi cuerpo al que bendigo,
contra el que lucho,
el que ha de darme todo
en un silencio robusto
y el que se muere y mata a menudo.
Soledad, márcame con tu pie desnudo,
aprieta mi corazón como las uvas
y lléname la boca con su licor maduro.
sólo se trata de acostarse juntos,
se trata de la carne,
de los cuerpos desnudos,
lámpara de la muerte en el mundo.
Gloria degollada, sobreviviente
del tiempo sordomudo,
mezquina paga de los que mueren juntos.
A la miseria del placer, eternidad,
condenaste la búsqueda, al injusto
fracaso encadenaste sed,
clavaste el corazón a un muro.
Se trata de mi cuerpo al que bendigo,
contra el que lucho,
el que ha de darme todo
en un silencio robusto
y el que se muere y mata a menudo.
Soledad, márcame con tu pie desnudo,
aprieta mi corazón como las uvas
y lléname la boca con su licor maduro.
domingo, 13 de mayo de 2012
Diurno para un soneto a México - Juan Bautista Villaseca
Este México triste que
me duele
en su alegría y en su
desventura,
y hace pájaro al sol
para que vuele.
Esta mi patria mía a que
me impele
el ombligo, el maíz, y
la tortura;
este verme en un mapa que
fulgura
rico y pobre en la vela
que me vele.
Este México triste de su
suegra,
páramo y tornasol en
mesa abierta,
se hace el árbol amargo
que me alegra.
México mío, águila que
advierte
la puerta siempre de la
siempre puerta,
no me dejes afuera de mi
muerte.
FUENTE
Bautista Villaseca, Juan; Este México triste; Taller Ditoria; México: 2011, p. 1.
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