domingo, 9 de septiembre de 2012

André Breton - Dame joyas ahogadas...

André Breton (1896-1966)
Escritor, poeta,  ensayista y teórico del Surrealismo.
Dame joyas de ahogadas
Dos pesebres
Una cola de caballo y una manía de modista
Después perdóname
No tengo tiempo de respirar
Soy un destino
La construcción solar me ha retenido hasta ahora
Y ahora sólo tengo que dejarme morir
Pide el baremo
Al trote con el puño cerrado sobre mi cabeza que suena
Un fanal en donde se abre una mirada amarilla
También se abre el sentimiento
Pero las princesas se agarran al aire puro
Tengo necesidad de orgullo
Y de algunas gotas comunes
Para calentar la marmita de las flores enmohecidas
Al pie de la escalera
Divino pensamiento en el cristal estrellado del cielo azul
La expresión de las bañistas es la muerte del lobo
Tenme por amiga
La amiga de los hogueras y los hurones
Te mira en dos veces
Lee tus penas
Mi remo de palisandro hace cantar tus cabellos...



FUENTE
http://www.ciudadseva.com/textos/poesia/fran/breton/andre_breton.htm

miércoles, 15 de agosto de 2012

Poema de Helmholtz

Un mundo Feliz*

El comité de ayer
aún suena en los oídos
cual el eco apagado
del lejano zumbido;

flota la media noche
en la ciudad vacía
-las máquinas paradas
y las faces dormidas-;

desiertos los lugares
que frecuenta la gente...
se juntan los silencios
dulces, tristes, alegres,

y hablan, pero con voces
que yo entender no puedo:
nostalgias de Susana
y Egeria, de sus senos,

brazos y nalgatorio
forman una presencia;
¿cuál, cuál...? Y me pregunto
el por qué tal esencia,

absurda, de vacío
y de la nada hecha.
satura más mi noche
que esta otra a quien poseo
tan lleno de tristeza.


*De la novela de Aldous Huxley (el poema no tiene título y es de Helmholtz Watson, personaje de la Novela)


FUENTE
Huxley, Aldous; Un mundo feliz * Retorno a un mundo feliz; México, Porrúa, 2011 (19a edición); pp. 102,103.


martes, 31 de julio de 2012

El final de la jornada - Charles Baudelaire

Bajo una lívida luz
corre y danza sin motivo
la Vida chillona, imprudente;
y así, en cuanto al horizonte


la noche voluptuosa asciende
apaciguando hasta el hambre,
borrando incluso la vergüenza,
el Poeta se dice: "¡Al fin!"


Mi espíritu, como mis vértebras
con fervor invoca el reposo,
lleno de fúnebres sueños,


voy a tenderme de espaldas
y a envolverme en vuestras cortinas,
¡oh refrescantes tinieblas!



FUENTE
Baudelaire, Charles; Las flores del mal; EMU; México: 2005, p.190.

domingo, 22 de julio de 2012

Intus - Enrique González Martínez




Te engañas, no has vivido... No basta que tus ojos
se abran como dos fuentes de piedad, que tus manos
se posen sobre todos los dolores humanos
ni que tus plantas crucen por todos los abrojos.

Te engañas, no has vivido mientras tu paso incierto
surque las lobregueces de tu interior a tientas;
mientras, en un impulso de sembrador, no sientas
fecundado tu espíritu, florecido tu huerto.

Hay que labrar tu campo, divinizar la vida,
tener con mano firme la lámpara encendida
sobre la eterna sombra, sobre el eterno abismo...

Y callar, mas tan hondo, con tan profunda calma,
que absorto en la infinita soledad de ti mismo,
no escuches sino el vasto silencio de tu alma.



FUENTE
“¿Qué es la poesía? Introducción filosófica a la poética”, Agustín Basave Fernández del Valle, México, FCE, 2002, p.279.

jueves, 12 de julio de 2012

Diálogo - Francisco González León




Francisco González León
(1862 - 1945)
Poeta laguense
Diálogo - Francisco González León


Los mismos sitios y las mismas calles.

"Días como tirados a cordel",
tan lisos y tan sin detalles.

Cual el tic-tac de un reloj
isócrona la vida,
y monótono el latir del corazón.

El propio sol adormilado y yerto
echado como un perro junto al huerto;
las mismas puertas en los mismos quicios;
la campana de hoy que es la de ayer
y ha de ser la campana de mañana:
la eterna catecúmena campana
llamando a los idénticos oficios...

Senectud del monástico mutismo
de una vieja ciudad puesta en catálogo.
Y la lentitud de un diálogo
consigo mismo.






FUENTE 
Antología poética laguense.



El olvido al que mi ciudad somete a sus hombres.  Pequeñísimo monumento al poeta.

domingo, 24 de junio de 2012

Hormiguedad – José Emilio Pacheco
















Prefiero ser hormiga.
En las inmensas columnas
nada que me distraiga de mi deber en la tierra.
No hay lugar para el yo,
para el amor más terrible que es el amor propio.
La vanidad resulta impensable.
No queda espacio
para rivalidades o querellas de grupo.

Carezco de importancia: tengo misión.
Cumplo con mi papel aunque estoy consciente
de que me esperan la vida brutal y breve,
el final absurdo (como individuo);
pero la gloria absoluta
en tanto hormiga triunfante,
especie que nada o nadie
podrá borrar de este mundo.

Menos que nadie
esos gigantes lamentables, obsesionados
con gasearnos y pisotearnos.
La invulnerabilidad colectiva
es nuestro don, y no
-lamento decirlo- el suyo.

Aquí estamos y seguiremos
las invencibles hormigas.
Los humanos, en cambio, nunca
podrán hablar así de ellos mismos.



FUENTE 
Pacheco, José Emilio, La arena errante; México, ERA, 2010; p. 105.

sábado, 9 de junio de 2012

Soledad para un diurno - Juan Bautista Villaseca



Porque el dolor apesta,
porque el pobre no cabe entre el dinero,
porque no quiero taza de café con miedo,
porque estoy harto de reír a tientas,
porque ya de vivir me estoy muriendo,
porque tengo hambre de que el trigo crezca,
porque quiero el llavero de las cárceles,
porque quisiera amarme con justicia,
porque a un bolillo
le beso con ternura sus dos senos,
tal vez
por eso voy de pared en pared
buscando puerta al mundo.

Aquí estoy solo
junto a mi niñez,
velándome por todos,
aquí, con una piedra
– la piedra del poema –
pidiendo el pan adulto.


FUENTE
Bautista Villaseca, Juan; Este México triste; Taller Ditoria; México: 2011, p. 5.